LMB, una historia escrita por mujeres
Descubre la inspiradora historia de LMB, escrita por mujeres visionarias. Haz clic en los botones para conocer más sobre cada capítulo de nuestra trayectoria.
Años 60
El manejo de residuos peligrosos comenzó a ser una prioridad en el ámbito internacional a consecuencia de desastres ambientales como el incidente de Minamata en Japón, uno de los primeros países en establecer normatividad para el control de desechos, después de que fueran vertidas entre 80 y 120 toneladas de mercurio y compuestos de metilmercurio al puerto de Hyakken, ocasionando graves problemas ambientales y de salud.
1974
Gracias al Decreto Ley 2811 de 1974, Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente, se empieza a establecer un marco legal en Colombia para el manejo de residuos.
1978
La familia Anaya Herazo registra ante la Cámara de Comercio el LMB (Laboratorio Microbiológico Barranquilla Ltda.), como respuesta a las necesidades de la industria de conocer las características fisicoquímicas y microbiológicas de los residuos líquidos y sólidos generados en sus procesos productivos, en atención a los requerimientos de la nueva regulación ambiental.
Amira del Carmen Herazo Castellar, química farmacéutica de la Universidad de Cartagena, se fue a vivir a Barranquilla, porque a su esposo, Carol, le ofrecieron un importante trabajo como ingeniero civil en esta ciudad. Allí, ella inicia una sociedad con Ana María de Muelle, bacterióloga, con quien fundó el laboratorio de investigación en un pequeño local para atender a empresas que tuvieran una necesidad microbiológica, convirtiéndose así en pioneras a nivel nacional de los análisis en alimentos y aguas potable para verificar la calidad de sus componentes.
1979
Durante este tiempo, vivieron el reto de ser mujeres, emprender y estudiar en medio de una época donde el ámbito profesional era mayoritariamente masculino. Ese primer año ellas tuvieron que cumplir diversos roles en su empresa para obtener reconocimiento en la industria alimentaria que era nueva en el país. Tenían que convencer a las personas de los beneficios de sus servicios y de que ellas sabían de lo que estaban hablando. Les toco ir puerta a puerta para ofrecer sus servicios y hacerse conocer.
El primer trabajo que obtuvieron vino del frigorífico Camaguey, cuando un día llegó a su oficina el director ejecutivo, Pascual Matera, con un balde lleno de vísceras de vaca y les pidió un análisis de las reses. Ellas continuaron visitando todos sus posibles clientes y, con la calidad de su trabajo, fueron ganando mercado.
Antes del 1984, ellas habían realizado su trabajo basándose en normas internacionales como la del Standard Methods for the Examination of Water and Wastewater, debido a que en momento en el país todavía no había una legislación sobre ese tema, es decir no había norma vigente, es cuando se dieron cuenta de que en el país no había un solo laboratorio de este tipo. LMB era el primero y el único.
Los años pasaron y Ana María se fue a vivir a Santa Marta con su familia y el esposo de Amira, Carol, le compró su parte del negocio.
1985
Las pioneras se lanzaron a organizar el Primer Congreso Nacional de Alimentos, Aguas y Bebidas en Bogotá, en donde trajeron a importantes ponentes de la época, la participación fue masiva por parte de la industria declarando este congreso como un éxito total.
2000
LMB obtuvo la certificación otorgada por el ICONTEC bajo la Norma ISO 9001-1994, siendo el primer laboratorio en su rama y en la región en obtenerla; un logro de gran significado por el valor científico que le es intrínseco.
2004
El laboratorio continuó su proceso de mejora continua, obteniendo en este año la acreditación otorgada por el IDEAM bajo la ISO IEC 17025 siendo el primero en la costa Atlántica y de los primeros a nivel nacional con un alcance ambicioso y extenso.
Además, nos convertimos en el primer y único laboratorio con fuero oficial por parte del INVIMA para realizar análisis de Cromatografía y Absorción Atómica a los productos de la pesca que se exportaban a la Comunidad Económica Europea.
2006
Los hijos de Amira y Carol se sumaron al proyecto de sus padres, aportando con sus profesiones al crecimiento del laboratorio. María Claudia, Abogada de la Universidad del Norte con especialización en Derecho Ambiental de la Universidad Externado de Colombia, se convirtió en Gerente de Recursos Humanos y, 8 años más tarde, se posesionaría como Gerente General.
Héctor Luis es Ingeniero Civil de profesión de la Universidad del Norte con especialización en Ingeniería Ambiental y además con una maestría en Ingeniería Ambiental y Sanitaria de la universidad de los Andes. Es un investigador nato, un gran estudioso y dedicado al oficio. Además, fue catedrático y trabajó por un tiempo con el laboratorio de investigación de la Universidad del Norte y Cormagdalena. En la actualidad trabaja para una prestigiosa multinacional en Canadá. Sin embargo, sigue muy conectado con el laboratorio.
Patricia es Administradora de Empresas de la universidad del Norte con un Master in International Marketing del FH Giessen Friedberg en Alemania y, aunque su trabajo dentro del laboratorio se destina más al mercadeo, ya que es Gerente Comercial desde el 2008, a ella se le debe, en gran medida, la certificación ICONTEC, pues fue quien lideró el programa que creó una cultura de trabajo enfocada en la mejora continua de sus procesos y atención al cliente.
2012
LMB amplió su alcance de la acreditación ante el IDEAM en la realización de metales pesados y compuestos orgánicos semivolátiles mediante ensayos TCLP en residuos peligrosos bajo la Resolución 0923 del 25 de mayo de 2012 , culminando la etapa de acreditación para compuestos orgánicos volátiles, prueba de corrosividad y toma de muestra de residuos peligrosos.
2013
Se incluyó dentro de la acreditación la prueba de patogenicidad en residuos peligrosos y análisis de PCB’s en aceites dieléctricos. Esto último como parte de un compromiso creado con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible en el marco del proyecto “Desarrollo de la capacidad nacional para el manejo y eliminación de los PCB´S en los transformadores respetando el medioambiente”.
2020
El mayor reto después de la pandemia ha sido ser eficientes y maximizar los recursos para continuar y mejorar el crecimiento en ventas a pesar de la situación económica y política que el país atravesó durante ese período.
HOY
LMB cuenta con un experimentado equipo interdisciplinario de profesionales conformado por ingenieros, químicos, microbiólogos, biólogos y abogados, en un laboratorio de alto desempeño asistido por dispositivos e instrumentos necesarios para desarrollar una labor de calidad. Todas las metodologías de ensayo están basadas en técnicas validadas y/o estandarizadas por organismos nacionales e internacionales de reconocido prestigio mundial.
Además, con el fin de asegurar la calidad de todos los procesos, actualizamos cada vez que se requiera los equipos tecnológicos con el objetivo de mejorar cada vez más el nivel de detección de los análisis y mantenernos a la vanguardia.
Así, LMB ha proveído por 45 años servicios analíticos confiables de la más alta calidad a empresas de distintos sectores en el ámbito nacional, participando en diferentes proyectos relacionados con la gestión de los residuos peligrosos, mejorando y actualizándonos continuamente, anticipándonos a los nuevos retos, desarrollando nuevos servicios, expandiendo nuestra capacidad operativa y manteniendo un constante alineamiento con la normatividad ambiental y con las necesidades de la industria en general.
Futuro
Nuestra visión es continuar siendo el mejor y más completo laboratorio por nuestra antigüedad, experiencia y calidad. Queremos ser ese laboratorio influencer del país que dicte las próximas tendencias en el gremio por nuestra innovación y confiabilidad.
El objetivo a futuro: es ser un referente colombiano hasta llegar a ser un laboratorio internacional, expandiéndonos de la Puerta de Oro hasta las Islas del Caribe.